Incursiona soportes como la pintura, cerámica, arte-objeto. Sus pinturas representan escenarios delimitados por planos que crean espacios cerrados y atemporales, donde la luz se integra sutilmente al color e ilumina lo que en esencia es una lugar alienado. Dentro de estos espacios los caracteres y personajes aparecen ingrávidos en acciones sublimes. El hombre, el ser, el autorretrato de rituales metafísicos que apelan directamente a la conciencia del hombre. Pinturas de sutiles gamas y de fuertes sentimientos dejan al espectador ante un escenario doliente de Soledad.
Ana Quiroz
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